Los participantes en los II Encuentros de Navarra ‘La vivienda que queremos’ conocieron este jueves algunas de las últimas tendencias en construcción que se están aplicando en Alemania. Así, por ejemplo, en la cita, organizada por la Fundación Arquitectura y Sociedad (FAyS) junto al Gobierno de Navarra y la colaboración del Ayuntamiento de Pamplona, se mencionó el desarrollo de inmuebles más sostenibles que combinen el uso particular con la creación espacios comunes. También, las ventajas y oportunidades que representan la modulación y la rehabilitación. Y al sector público se le reclamó menos burocracia y que lidere la construcción de nuevas promociones desde la responsabilidad y buscando la colaboración con el resto de los actores del sector y la ciudadanía.
Los II Encuentros de Navarra ‘La vivienda que queremos’, organizados por la Fundación Arquitectura y Sociedad (FAyS) junto al Gobierno de Navarra y la colaboración del Ayuntamiento de Pamplona, se centraron este jueves en conocer de primera mano algunas de las últimas tendencias en construcción que se están aplicando en Alemania. Para ello, la cita, patrocinada por entidades como Knauf, Schüco, Norvento Enerxia, Cosentino, Tectum y Saltoki, reunió a un importante elenco de arquitectos de renombre internacional procedentes del citado país centro europeo.
Todos ellos analizaron la situación en la que se encuentra su sector actualmente, los principales retos a los que se enfrenta así como las soluciones en las que están trabajando para facilitar la construcción de vivienda accesible. En ese sentido, los ponentes coincidieron, con matices y ejemplos concretos, en algunos factores que consideraron fundamentales para resolver las dificultades con las que se encuentran los inquilinos de Berlín y otras capitales germanas para disponer de un inmueble adecuado a sus necesidades.

En este contexto, uno de esos aspectos en los que se pusieron de acuerdo fue la simplificación entendida en un doble sentido: burocrática y en los plazos de construcción. Así, por un lado, la solicitud de una menor burocracia y mayor agilidad en los trámites fue común. “La necesidad de nuevas viviendas es algo inmediato, no para dentro de seis años porque se trata de un derecho básico”, expresó Tom Friedrich, del estudio de arquitectura Robertneun. Bajo su punto de vista, por tanto, “hay que simplificar los procesos y empezar a construir ya”.
Por otro lado, Katrin Lundström, de Schüco International KG, puso especial énfasis en la importancia de acelerar la producción de vivienda accesible mediante la industrialización y la estandarización. Recordó, en este punto que la construcción modular y la prefabricación en taller “permite ser ágiles, reducir costes y sortear los condicionantes climáticos en la obra”. Y que la rehabilitación del parque existente con módulos y fachadas preconstruidas facilita la actualización de edificios “rápidamente y con mínimas molestias para quienes trabajan o viven en ellos”. De ahí que, bajo su punto de vista, el futuro pasa por “combinar nueva construcción con rehabilitación para sumar metros habitables ya”.
EL PAPEL DEL SECTOR PÚBLICO
Por su parte, Matthias Sauerbruch, del estudio berlinés Sauerbruch Hutton, consideró imposible producir vivienda accesible “sin apoyo público”. “La Administración debe ejercer como motor principal en este tipo de promociones”, añadió y, en ese escenario, defendió el papel de la arquitectura para aportar soluciones innovadoras. Entre estas últimas, destacó la sostenibilidad “con el uso de materiales reciclables, la reducción de la huella de carbono y la rehabilitación de edificios existentes”, la búsqueda de modelos alternativos de financiación y propiedad compartida, así como la necesidad de repensar la planificación urbana “para decidir si conviene densificar las ciudades o desarrollar nuevos entornos periféricos”, señaló.
Siguiendo ese mismo argumento, Rut Gollan (Wagnis eG) hizo un llamamiento a la colaboración y la confianza entre todos los actores (administraciones, cooperativas, empresas constructoras, arquitectos y vecinos) para impulsar vivienda accesible y no orientada al lucro “en un contexto de costes y financiación al alza”, apuntó. En ese sentido, reclamó “parar y repensar” todo el proceso “con nuevos acuerdos, responsabilidad y reglas compartidas, abrir espacios de participación real para quienes van a habitar las casas y aprovechar las capacidades y límites de cada parte en torno a soluciones que pongan a las personas en el centro”. Como muestra de esto último, Gollan planteó el modelo cooperativo como una opción especialmente eficaz, “por su arraigo local, su capacidad de activar procesos pequeños y replicables y de actuar como núcleo de barrio en cooperación con promotores privados y vivienda pública”.
Esta parte de la jornada incluyó dos ponencias más. En la primera, Josep Maria Borrell y Blanca Noguera, del equipo directivo del promotor público IMPSOL (Barcelona), definieron la vivienda pública como “una “infraestructura social habitable, concebida para más de cien años y basada en tipologías flexibles capaces de adaptarse a formas de vida cambiantes”. Ante la emergencia climática y social, apostaron por “edificios bioclimáticos y viviendas pasivas para usuarios activos”, y situaron la innovación social en el centro de todo el proceso “para poder generar espacios compartidos que fomenten cohesión comunitaria acompañadas de políticas específicas para combatir la soledad no deseada”.
Por su parte, Javier Berdié, director general de Sogeviso, reivindicó la figura del “gestor profesional del alquiler social” como un elemento clave para que la vivienda asequible funcione. Porque, tal y como señaló, “no basta con financiar y construir; hace falta escala, tecnología y equipo humano para acompañar a los residentes y conseguir que la vivienda asequible cumpla con su propósito de ser “trampolín” o “ascensor social” para las clases más vulnerables”. “Esto implica un modelo de gestión responsable que va más allá de cobrar recibos para poner al usuario y su experiencia de vida en el parque de alquiler como el elemento central de todo el sistema”, indicó.
FLEXIBILIDAD
La segunda jornada de los “II Encuentros de Navarra. La vivienda que queremos” dedicada a Alemania se completó con diversos casos de buenas prácticas realizados en materia de vivienda accesible caracterizadas por la búsqueda de viviendas que, además de solucionar el problema de acceso, fomenten el sentido de lo común entre sus usuarios.
De esta manera, los arquitectos Martina Ellsel y Jonny Kokk, del estudio UTB Berlín-MAD Architecture, presentaron el proyecto WoHo (acrónimo de Wohnhochhaus), que se levantará en el distrito berlinés de Kreuzberg. “No se trata de un rascacielos más, sino de una nueva forma de repensar qué puede y qué debe ser un edificio en altura”, afirmaron. Con veintinueve plantas, la torre está concebida en madera y se plantea como una interpretación vertical de la tradicional manzana urbana “sin renunciar, afirmaron, a la dinámica social, la accesibilidad ni la apertura hacia la comunidad”.
En segundo lugar, la arquitecta Verena von Beckerath, del estudio Heide & von Beckerath, compartió con el aforo reunido en una carpa levantada ad hoc en la Avenida de Carlos III para acoger esta convocatoria cuatro proyectos de vivienda desarrollados por su oficina entre 2010 y 2021. Se trata de R50, un edificio residencial de autopromoción colectiva muy popular en Alemania; el complejo IBeB, que combina apartamentos y estudios para artistas en régimen de alquiler; el proyecto de Paul-Zobel-Strasse, promovido por una empresa pública de vivienda con la mitad de los pisos subvencionados; y la Spiegelfabrik, que mezcla vivienda social, apartamentos de alquiler y unidades de propiedad privada. “Más allá de la diversidad de clientes y modelos de gestión, todos ellos comparten la búsqueda de una tipología residencial colectiva y sostenible”, dijo von Beckerath.
Finalmente, los arquitectos Martin Fröhlich (AFF Architekten) y Tiago P. Borges (EAST-EPFL) propusieron repensar el tradicional salón y transformarlo en un espacio público que actúa como punto de encuentro y que difumina las fronteras entre lo privado y lo comunitario. Un planteamiento que materializaron en el edificio Spore Initiative en Berlín, concebido como salón abierto a la ciudadanía y, al mismo tiempo, como centro de investigación. “Con propuestas de este tipo queremos devolver flexibilidad a los espacios y activar el potencial de lo existente y lo nuevo para avanzar hacia “la vivienda que queremos”, concluyeron.
Los II Encuentros de Navarra concluirán mañana, viernes, con una última jornada que estará dedicada a España. La apertura correrá a cargo de Begoña Alfaro, vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra. Mientras que la clausura contará con la asistencia de Joseba Asiron, alcalde de Pamplona.
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